ESPECIALES: Octubre 2008

INTRODUCCIÓN

La biomasa tiene carácter de energía renovable ya que su contenido energético procede en última instancia de la energía solar fijada por los vegetales en el proceso fotosintético. Esta energía se libera al romper los enlaces de los compuestos orgánicos
en el proceso de combustión, dando como productos finales dióxido de carbono y agua.
Por este motivo, los productos procedentes de la biomasa que se utilizan para fines energéticos se denominan biocombustibles, pudiendo ser, según su estado físico, biocombustibles sólidos, en referencia a los que son utilizados básicamente para fines
térmicos y eléctricos, y líquidos como sinónimo de los biocarburantes para automoción.

 

TIPOS DE BIOCOMBUSTIBLES

 

Biocombustibles sólidos

Las formas más generalizadas de utilización de este tipo de combustibles son astillas, serrín, pelets y briquetas.

Biocombustibles líquidos o biocarburantes

Se denominan así a una serie de productos de origen biológico utilizables como combustibles de sustitución de los derivados del petróleo o como aditivos de éstos para su uso en motores.

Biocombustibles gaseosos

Entre los biocombustibles gaseosos que se pueden obtener a partir de la biomasa están el gas de gasógeno, el biogás y el hidrógeno.

Gas de gasógeno

Al someter la biomasa dentro de los gasógenos a altas temperaturas (entre 800 y 1.500ºC) en ausencia de oxígeno, se originan productos gaseosos, (N2,CO,H2, CH4 y CO2) en proporciones variables. En principio, el destino del gas de gasógeno suele ser la producción de calor por combustión directa en un quemador o la generación de electricidad por medio de un motor o turbina.

Biogás

La digestión de la biomasa en condiciones anaerobias da origen al llamado "biogás", a razón de unos 300 l por kg de materia seca, con un valor calórico de unos 5.500 kcal/m3. La composición de biogás es variable, pero está formado principalmente por metano (55-65%) y CO2 (35-45%); y, en menor proporción, por nitrógeno, (0-3%), hidrógeno (0-1%), oxígeno (0-1%) y sulfuro de hidrógeno (trazas).

Biomasa natural

La biomasa natural constituye la base del consumo energético de los pueblos en vías de
desarrollo y a medida que aumenta su población y su demanda de energía, mayor es la presión que se ejerce sobre los ecosistemas naturales, llegando en ocasiones a un sobreconsumo, lo que genera situaciones de desertización.

Biomasa residual

Es la que se genera como consecuencia de cualquier proceso en que se consuma biomasa.

Se produce en explotaciones agrícolas, forestales o ganaderas, así como los residuos de origen orgánico generados en las industrias y en los núcleos urbanos. La utilización de biomasas residuales es, en principio, atractiva, pero limitada: en general, es más importante la descontaminación que se produce al eliminar estos residuos que la energía que se puede generar con su aprovechamiento.

 

USO MUNDIAL DE LA BIOMASA

Si comparamos la producción de biomasa a nivel mundial con otros tipos de energía, vemos que ésta las supera de forma espectacular.

Fuente: www.energias-renovables.com

 

Centrándonos ya en Europa, Francia, seguida de Suecia y Finlandia, son los principales países productores de energía primaria a partir de la biomasa.

 

PRODUCCIÓN DE ENERGÍA PRIMARIA CON BIOMASA EN LA UNIÓN EUROPEA

Fuente: www.energias-renovables.com

Fuente: EurObserv'ER 2007

 

El aprovechamiento de los residuos sólidos urbanos para la generación de electricidad es bastante importante en Alemania, Francia o Dinamarca, aunque en el resto de los países es todavía escasa. Una reciente directiva de la Unión Europea –aún sin ratificar- da rango energético a las incineradoras lo cual podría originar un cambio total en este ámbito.

 

CONSUMO DE BIOMASA EN ESPAÑA (AÑO 2004)

Dentro de España, Andalucía es la comunidad autónoma con un mayor consumo de biomasa; siendo el ámbito doméstico es sector más importante y destacando el uso de la biomasa para la generación de energía térmica sobre la eléctrica.

Fuente: IDAE

Fuente: Plan de Energías Renovables ( www.energias-renovables.com)

 

CONCLUSIÓN

Según las previsiones de la Comisión Europea, expresadas en el Libro Blanco de las Energías Renovables, el aporte de energía debido a la biomasa (incluyendo los RSU), estimado en 44,8 Mtep en 1995, debería pasar a ser de 135 Mtep en el año 2010. Según estos datos, la biomasa debería triplicar su contribución actual para lograr el objetivo propuesto.

En la actualidad, la biomasa alcanza el 45% de la producción con energías renovables en España, lo que equivale al 2,9% respecto del total de consumo de energía primaria, incluidas las convencionales. Tanto en aplicaciones eléctricas como térmicas los recursos más utilizados son los residuos procedentes de industrias forestales y agrícolas. El mayor consumo se da en Andalucía, Galicia y Castilla y León, debido principalmente a la presencia en ellas de empresas que consumen grandes cantidades de biomasa, a la existencia de un sector forestal desarrollado y la diseminación de la población que facilita el uso de la biomasa doméstica.